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Más de 168.000 rohingya habrían huido de Myanmar desde 2012, según informe de ACNUR Imprimir
Miércoles, 03 de Mayo de 2017 00:00

Muchos niños rohingya, como los que aparecen en esta imagen de febrero de 2016, viven en campamentos improvisados y saturados en Bangladesh después de haber huido de la violencia en Myanmar (© ACNUR/UNHCR Saiful Huq Om)
Muchos niños rohingya, como los que aparecen en esta imagen de febrero de 2016, viven en campamentos improvisados y saturados en Bangladesh después de haber huido de la violencia en Myanmar (© ACNUR/UNHCR Saiful Huq Om)
Según este estudio, miles de rohingya habrían huido de la violencia y la desesperación durante los últimos cinco años en busca de seguridad y estabilidad en países como Bangladesh y Malasia.

BANGKOK, Tailandia, 3 de mayo de 2017 (ACNUR/UNHCR) – Más de 168.000 rohingya han huido de Myanmar en los últimos cinco años a causa de la violencia y la desesperación, según un nuevo informe de ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, sobre desplazamiento forzado en el sudeste asiático realizado por ACNUR.

Esta reciente publicación de ACNUR, que lleva por título Informe sobre Movimientos Mixtos en el Sureste de Asia en 2016 (en inglés), expone la compleja dinámica de las causas y modalidades del continuo éxodo desde el estado de Rakhine. El informe se basa en fuentes muy diversas: gobierno, organizaciones no gubernamentales, artículos de prensa, así como más de 1.000 entrevistas directas con personas de la comunidad rohingya en la región.

Si bien el desplazamiento rohingya se registra desde hace décadas, captó la atención de los medios el pasado octubre, cuando los ataques sobre puntos fronterizos en el norte del estado de Rakhine activó una operación de las fuerzas de seguridad que provocó la huida de unos 43.000 civiles a Bangladesh hasta finales de año. En febrero de este año, se calcula que el número de desplazados ascendía a 74.000 personas.

Muchos de los recién llegados a los campamentos y refugios improvisados de Bangladesh han relatado a los equipos de ACNUR los horrores por los que han escapado de su país: incendios provocados, saqueos, tiroteos, violaciones y detenciones.

“Estos niños, mujeres y hombres son extremadamente vulnerables. Corren el riesgo de ser revictimizados, incluso en el exilio, a menos que se tomen medidas urgentes”.


“Estos niños, mujeres y hombres son extremadamente vulnerables. Corren el riesgo de ser revictimizados, incluso en el exilio, a menos que se tomen medidas urgentes, declaró Shinji Kubo, Representante de ACNUR en Bangladesh.

“Muchos necesitan un alojamiento adecuado antes de que empiece la temporada de lluvias. Sin un apoyo adecuado, también se enfrentan a riesgos como el trabajo infantil, la violencia de género o la trata de personas.

Antes del repunte de violencia, Malasia era el destino escogido por muchos rohingya. Entre 2012 y 2015, unos 112.500 arriesgaron su vida en barcos de traficantes de personas para atravesar la bahía de Bengala y el mar de Andamán con la esperanza de llegar a Malasia, donde existe una comunidad rohingya y donde pueden tener la posibilidad de trabajar en la economía sumergida.

Entre los que han emprendido este periplo por mar se encuentran personas que huyeron de la violencia entre comunidades en el estado de Rakhine en 2012, y quienes se sentían cada vez más desesperados ante las restricciones a la libertad de movimiento y al acceso a servicios y medios de vida.

La ruta marítima fue interrumpida a mediados de 2015, cuando los gobiernos de la región tomaron medidas para desarticular las redes de tráfico de personas por mar. ACNUR no ha podido confirmar la llegada de botes a Malasia durante el pasado año.

Entre las personas que trataron llegar a Malasia por vía terrestre en 2016, más de 100, la mitad de ellos rohingya, habrían sido arrestados en Myanmar y Tailandia.

El informe de 2016 explora otras rutas tomadas por los rohingya, incluida la que se dirige a la India a través de Bangladesh. Se ha constatado un flujo constante, aunque aminorado, de las llegadas desde 2012 que asciende a al menos 13.000 personas.

Asif, de 8 años, y Suleman, de 12, cuentan que sus padres fueron asesinados en el episodio de violencia que estalló cerca de Maungdaw, en Myanmar (© ACNUR/UNHCR)
Asif, de 8 años, y Suleman, de 12, cuentan que sus padres fueron asesinados en el episodio de violencia que estalló cerca de Maungdaw, en Myanmar (© ACNUR/UNHCR)

“Si se observa la disminución del número de llegadas a la India, cabe suponer que esta ruta terrestre no ha remplazado a la ruta marítima”, explicó Neane Shum, de la Unidad Regional de Monitoreo de Movimientos Mixtos que ha elaborado el informe. “En comparación con quienes llegaron a Malasia por mar, los rohingya en la India viajaron en núcleos familiares más numerosos y eligieron esta ruta por ser más barata y segura”.

Además de analizar los patrones del desplazamiento de los rohingya, el informe también proporciona una imagen de la situación de 85 mujeres y niñas rohingya en la India, Indonesia y Malasia. Según el informe, la mayoría se casa a una edad temprana, entre los 16 y 17 años, y dan a luz por primera vez, de media, a los 18 años.

Entre las que viven en la India parece haber una tendencia a un mayor acceso a la educación y generalmente han podido elegir a su marido. Por el contrario, las que se encontraban en Malasia eran más propensas a casarse con alguien elegido por sus familias, por intermediarios o agentes. Un tercio de estas 85 mujeres y niñas dijeron ser víctimas de violencia doméstica.

Un tercio de estas 85 mujeres y niñas dijeron ser víctimas de violencia doméstica.

Muchas dijeron que les gustaría contar con ingresos propios, algunas contaban habilidades productivas atractivas para el mercado local, pero sólo unas pocas realmente estaban generando sus propios ingresos.

ACNUR trabaja con los países de acogida para resolver las cuestiones relativas a la estancia temporal y a la protección de los refugiados rohinya, lo que incluye garantizarles el acceso a servicios básicos y el derecho al trabajo. Esto les permitirá ser autosuficientes hasta que se encuentren soluciones a largo plazo.

La Agencia ha estado también abogando con las autoridades de Myanmar para que se restaure plenamente el acceso humanitario a las personas vulnerables en el norte del estado de Rakhine.

ACNUR está dispuesto a apoyar los esfuerzos del Gobierno para promover la coexistencia pacífica y abordar las cuestiones relacionadas con la ciudadanía. Se calcula que la región acoge a 420.000 refugiados y 120.000 desplazados rohingya.