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Noticias Notas de Prensa Carrera contra reloj para ayudar al pueblo somalí en medio de la preocupación por la protección

Carrera contra reloj para ayudar al pueblo somalí en medio de la preocupación por la protección Imprimir

© UNHCR / B. Bannon. La polio dejó a este desplazado somalí con una parálisis en ambas piernas. El viernes, fue trasladado al nuevo campo de Ifo con la ayuda de un carro tirado por un burro.
© UNHCR / B. Bannon. La polio dejó a este desplazado somalí con una parálisis en ambas piernas. El viernes, fue trasladado al nuevo campo de Ifo con la ayuda de un carro tirado por un burro.
NAIROBI, Kenia, 29 de julio (ACNUR/UNHCR) - ACNUR está preocupado por la protección de los civiles en la capital somalí, Mogadiscio, tras la reanudación de los combates entre las fuerzas gubernamentales y antigubernamentales ayer jueves. Una ofensiva de las fuerzas pro-gubernamentales en el interior y en los alrededores de los mercados de Bakara y Balcad, los dos mayores mercados del corazón comercial de Mogadiscio, ha aumentado el riesgo para los ciudadanos de la capital, así como para los aproximadamente 100.000 desplazados internos que han huido de la sequía y el hambre en las regiones vecinas en los últimos meses.


El equipo de ACNUR en Mogadiscio tuvo que resguardase en el interior de las oficinas de la Agencia, como resultado del estallido de los combates en el distrito de Wardhiglleey a media mañana. Muchos habitantes ya habían huido de la zona en los últimos meses debido a los duros enfrentamientos que se habían producido anteriormente.

ACNUR ha llevado a cabo una evaluación de la protección en uno de los mayores asentamientos para desplazados internos de Mogadiscio, Badbado, a 9 kilómetros del centro de la ciudad. En colaboración con otras agencias, llevaremos a cabo una evaluación en otros 10 asentamientos en los próximos días.

Mientras tanto, el número de somalíes que han huido de su país este año escapando de los efectos combinados del conflicto, la sequía y la reciente hambruna ya ha sobrepasado las 75.000 personas en los campamentos de Dollo Ado en Etiopía, y las 114.000 en el complejo de campos de Dadaab, en Kenia, incluyendo a aquellas que aún no han sido registradas. El flujo de llegadas continúa a un ritmo de 240 por día en Dollo Ado y 1.300 a Dadaab. Se espera un incremento en el número de llegadas debido a la reanudación de los combates en Mogadiscio.

En Etiopía, en la zona de Dollo Ado, los nuevos refugiados siguen llegando débiles y demacrados por el hambre y el largo camino desde sus aldeas, principalmente en las regiones de Bay, Bakool y Gedo, en el sur de Somalia. La región de Southern Bakool es una de las zonas de Somalia donde se ha declarado la situación de hambruna. Uno de cada tres niños que llegan a Dollo Ado desde Somalia padece malnutrición.

ACNUR y sus socios continúan con su trabajo urgente para finalizar Hilaweyn, el cuarto campo de refugiados en la zona de Dollo Ado. Este campo tendrá capacidad para acoger a 14.000 refugiados que esperan ser trasladados desde el superpoblado centro de tránsito de Dollo Ado. El establecimiento de las infraestructuras de agua y saneamiento ha sido uno de los principales requisitos para su apertura.

Oxfam (Reino Unido), que ha sido el responsable del desarrollo de las instalaciones de saneamiento y distribución de agua en el campo de Hilaweyn, prevé tener listo un sistema de distribución de agua para abastecer a hasta 3.000 personas el 1 de agosto, y otro para 10.000 personas a finales de la semana que viene. Además, se están excavando letrinas provisionales para permitir el inicio del traslado de refugiados al campo. Otros socios están trabajando para establecer clínicas de atención primaria y programas de nutrición terapéutica y suplementaria.

La malnutrición sigue siendo una de las principales preocupaciones en Dollo Ado. La tasa de desnutrición aguda severa entre los recién llegados es del 30%. Debido a la gravedad de la situación dentro de Somalia, la malnutrición está afectando a un gran número de menores con edades comprendidas entre los 5 y los 18 años, y no sólo a los niños menores de cinco años, que suelen ser los más afectados. El 80% de los recién llegados son menores de 18 años, lo que hace necesario un examen médico de todos los niños para que puedan beneficiarse de los programas de alimentación terapéutica y suplementaria según sea necesario.

ACNUR y sus socios han preparado una operación de respuesta contundente ante la situación de emergencia en todos los campos y la Agencia ahora está identificando a aquellas personas que necesitan de manera urgente ayuda médica y nutricional. La población del campo está siendo monitoreada puerta por puerta para identificar a los niños malnutridos, que después son derivados hacia programas de nutrición terapéutica y complementaria. El examen médico de los recién llegados llevado a cabo por Médicos sin Fronteras - España en los centros de recepción y de tránsito continúa. Además, un programa de alimentación suplementaria gestionado por Save the Children (Estados Unidos) en el centro de tránsito está ofreciendo cada día dos raciones de comida con alto contenido en nutrientes a más de 1.500 niños. Estos esfuerzos deben ser complementados por actividades de promoción de medidas básicas de higiene y una campaña de educación pública, para garantizar que las familias refugiadas conocen los servicios de salud existentes en caso de que busquen la atención médica oportuna.

Cada vez más, los recién llegados informan de que tomaron la decisión de irse tras la muerte del último de los animales de su ganado y cuando ya no les quedaba ninguna fuente de ingresos ni de alimento. Actualmente estamos observando un aumento en el número de llegadas.

En el complejo de refugiados de Dadaab, en Kenia, el trabajo continúa para el traslado de los refugiados que se instalaron espontáneamente en la periferia del campo de Ifo, uno de los tres campamentos que componen Dadaab. El pasado lunes, ACNUR comenzó a trasladarlos al nuevo emplazamiento, llamado Ampliación de Ifo, donde se ofrecerá alojamiento en tiendas de campaña a 90.000 refugiados de aquí a finales de noviembre. Ya se han construido letrinas y las reservas de agua, que están siendo usadas por las 734 familias (3.207 personas) que ya han sido trasladadas a este lugar.

Los espacios antes conocidos como Ifo 2 e Ifo 3, han sido fusionados para conformar este nuevo espacio llamado Ampliación de Ifo. Las infraestructuras, que están a punto de ser finalizadas, incluyen una clínica, tres escuelas y cuatro pozos de agua que darán servicio a todos los residentes de este campo. Más de 100 casas, cuya construcción está a punto de concluir, se destinarán a las familias de refugiados extremadamente vulnerables.

Oxfam ha instalado tres tanques de agua con una capacidad de 10.000 litros cada uno en la Ampliación de Ifo. MSF España está ofreciendo servicios médicos de atención primaria desde su clínica situada en las afueras del campo de Ifo. La organización también prevé la construcción de tres clínicas adicionales dentro de la Ampliación de Ifo.

Los trabajos de acondicionamiento han comenzado también en otro espacio cercano al campo de Hagadera, llamado Kambioos, donde se está empezando a preparar el terreno. Ya se están demarcando los límites de las parcelas y pronto se instalarán tiendas para acomodar a otras 90.000 personas. ACNUR estima que para finales de noviembre se habrá trasladado a 180.000 refugiados tanto a la Ampliación de Ifo como a Kambioos.

A pesar de que los puentes aéreos de ACNUR han permitido llevar miles de tiendas campaña a Dadaab, éstas aún no son suficientes para cubrir las necesidades de la creciente población. Se necesitan unas 45.000 tiendas para ofrecer alojamiento de emergencia. Desde comienzos de año, unos 114.000 somalíes han llegado a Dadaab, de los que unos 30.000 se encuentran a las afueras de los campos de refugiados a la espera de registrados.


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