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Noticias Notas de Prensa Sequía en Somalia: aumenta el desplazamiento

Sequía en Somalia: aumenta el desplazamiento Imprimir

Mujeres somalíes desplazadas por la sequía y la hambruna esperan para recoger suministros de ACNUR en el asentamiento de Maajo en Mogadiscio, en una foto de archivo de 2011 (© ACNUR /UNHCR/Siegfried Modola)
Mujeres somalíes desplazadas por la sequía y la hambruna esperan para recoger suministros de ACNUR en el asentamiento de Maajo en Mogadiscio, en una foto de archivo de 2011 (© ACNUR /UNHCR/Siegfried Modola)
GINEBRA, Suiza, 21 de febrero de 2017 (ACNUR/UNHCR) - La sequía ya ha desplazado a más de 135.000 personas en Somalia desde noviembre, según los datos recopilados por ACNUR, el Consejo Noruego para los Refugiados y organizaciones comunitarias.

Se necesitan urgentemente medidas rápidas y contundentes, así como una adecuada financiación, para evitar la hambruna y que se repita lo sucedido en el año 2011, cuando unas 250.000 personas murieron; de ellas, más de la mitad tenía menos de cinco años.

Según las autoridades de Puntlandia, más de 20.000 familias se han desplazado hacia la región de Bari, de las cuales 1.638 necesitan ayuda de emergencia en la ciudad de Galkayo, en el norte. La gente está abandonando sus hogares debido a la sequía, la subida del precio de los alimentos y la previsión meteorológica sin lluvias. Los desplazados están poniendo rumbo a áreas urbanas, como las ciudades de Mogadiscio y Baidoa. El gobierno está intentando distribuir asistencia a los habitantes en sus propios distritos para evitar que la gente tenga que emprender un largo y peligroso camino a pie en busca de ayuda.

Si bien se han recibido noticias sobre muertes y enfermedades, los casos no han sido muy numerosos. El domingo, ACNUR fue informado de 38 muertes ligadas a la sequía en la región de Bakool, en la zona sur central de Somalia. Entre los casos médicos se incluyen personas que padecen malnutrición aguda, especialmente niños, cólera y diarrea acuosa.

A través de una respuesta interinstitucional, ACNUR y sus socios están trabajando para mitigar el deterioro de la situación y que pueda derivar en una hambruna. Esto incluye abordar el aumento de la malnutrición, limitar el desplazamiento, contener los brotes de enfermedades y mejorar la protección.

ACNUR ha comenzado a ayudar a las personas desplazadas en las áreas más afectadas: Puntlandia y Somalilandia en el norte, y las regiones de Bakool y Bay. La ayuda comprende la provisión de refugio de emergencia y de artículos de primera necesidad a miles de personas, así como un refuerzo del seguimiento en materia de protección.

Se han enviado alrededor de 1.000 paquetes de asistencia a las familias afectadas por la sequía en Mudug (Puntlandia), y se están comenzando las preparaciones para distribuir otros 1.500 en Bari (Puntlandia), y transportar agua mediante camiones cisterna en las regiones de Somalilandia. ACNUR está también ayudando a proporcionar cobijo y a distribuir artículos de primera necesidad en Bari, Nugal (Puntlandia) y Sanaag (Somalilandia), Galkayo y Garowe.

La sequía también está empujando a algunos huir del país. Desde principios de año, se han registrado más de 3.770 llegadas de somalíes a Melkadida en Etiopía, y se ha detectado que en torno al 75% de los niños refugiados que llegan padecen malnutrición aguda. Hasta ahora, no se ha detectado ningún desplazamiento significativo hacia Kenia.

Esta sequía tiene lugar en un momento en que ACNUR continua con su programa de repatriación voluntaria para refugiados somalíes desde el complejo de campamentos de Dadaab, en Kenia, con el que han regresado a Somalia 49.985 personas desde diciembre de 2014. ACNUR informa a los residentes en los campamentos sobre la sequía, pero hasta ahora no parece tener ningún efecto sobre los retornos.

ACNUR y otras organizaciones humanitarias están mejor preparadas para dar respuesta que en 2011, pero las necesidades de financiación son urgentes. Para el período de enero a junio de 2017 se necesitan 825 millones de dólares, pero tan sólo se han comprometido contribuciones por valor de 100 millones.


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