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Noticias Notas de Prensa Sudán del Sur: ACNUR hace sonar la alarma por la situación en Yei

Sudán del Sur: ACNUR hace sonar la alarma por la situación en Yei Imprimir

Miles de desplazados se congregan en el complejo eclesiástico Emmanuel, en Yei, Sudán del Sur (© ACNUR/UNHCR/Rocco Nuri)
Miles de desplazados se congregan en el complejo eclesiástico Emmanuel, en Yei, Sudán del Sur (© ACNUR/UNHCR/Rocco Nuri)

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, está cada vez más preocupada por la seguridad y el bienestar de unas 100.000 personas atrapadas en Yei, una ciudad del estado de Ecuatoria Central a unos 150 kilómetros de la capital Yuba.

GINEBRA, Suiza, 30 de septiembre (ACNUR/UNHCR) - Según la iglesia de la ciudad, más de 300.000 personas han sido desplazadas hacia Yei desde localidades cercanas, tras los mortíferos ataques contra civiles y el saqueo de propiedades privadas acaecidos entre el 11 y 13 de septiembre. Los recién llegados se unen así a varios miles de desplazados del condado de Lainya que arribaron desde mediados de julio, y a unos 60.000 residentes que permanecen en Yei sin posibilidad de irse, con la misma situación de necesidad que los desplazados por el conflicto.

Hasta ahora, Yei se había librado en gran medida de la violencia y los ataques que asolan el país desde diciembre de 2013. La presencia de ACNUR allí se había limitado a proporcionar protección y asistencia a los refugiados de la vecina República Democrática del Congo (RDC) que viven en la ciudad y en el cercano asentamiento de Lasu.

La situación de seguridad en Yei se deterioró rápidamente tras el último brote de violencia en Yuba a principios de julio y alcanzó nuevas cotas a principios de este mes, obligando a miles de civiles a huir de sus hogares. Esta es la primera vez que la población de Yei, principalmente granjeros que viven de la agricultura comercial y de subsistencia, se ha convertido en objetivo directo de la violencia, bajo la sospecha de pertenecer a grupos de la oposición. La población necesita de manera urgente asistencia humanitaria.

Según una misión interagencial en Yei, liderada por ACNUR y que tuvo lugar el pasado día 27 de septiembre, decenas de miles de desplazados están encontrando cobijo en casas abandonadas, mientras que un número más reducido lo hace en el recinto de la iglesia. Las personas desplazadas están haciendo frente a graves problemas de escasez de alimentos y medicinas.

Hombres y mujeres aterrorizados han hablado de la terrible violencia contra los civiles tanto antes como después de su huida, incluyendo agresiones, asesinatos selectivos, mutilaciones, saqueos e incendio de propiedades. Muchos civiles fueron asesinados a machetazos, inclusive mujeres y niños. Hay informes de que muchos hombres jóvenes, entre 17 y 30 años, han sido detenidos por bajo sospecha de apoyar a la oposición.

Las personas desplazadas necesitan alimentos, enseres domésticos y medicinas, y en el caso de los niños, necesitan ir al colegio. El precio de los alimentos se está disparando; los productos de primera necesidad están desapareciendo rápidamente del mercado. Muchos desplazados han informado de que sus reservas de alimentos han sido saqueadas.

Dos de los hospitales locales están funcionando con menor capacidad de la habitual. La falta de alimentos de alto valor energético para los menores que padecen malnutrición y las madres lactantes se está convirtiendo en un problema crítico. A medida que se sigue reuniendo información, hay indicios de que la violencia sexual y de género está aumentando, así como el número de niños no acompañados y separados de sus padres. La población no puede abandonar la ciudad debido a la limitación de la libertad de movimiento y a la falta de recursos existentes. Los agricultores son incapaces de ir a trabajar sus campos, los cultivos se pudren y el riesgo de perder la próxima siembra es muy alto. Esto significa que el año que viene pueden no tener cosecha.

En Yuba, las organizaciones humanitarias se están movilizando para responder a la situación en Yei, incluyendo la distribución de comida, productos no alimentarios y medicinas. No obstante, la fecha en que se podrá acceder a la ciudad sigue siendo incierta.

El deterioro de la seguridad en Sudán del Sur ha obligado a más de 200.000 personas a huir del país desde el 8 de julio de 2016, lo que ha disparado el número de refugiados sursudaneses en los países vecinos hasta más de 1 millón. En Sudán del Sur, más de 1,61 millones de personas son desplazados internos y otras 261.000 son refugiados de Sudán, República Democrática del Congo, Etiopía y República Centroafricana.


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