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Noticias Notas de Prensa Tras décadas en Pakistán, los refugiados afganos se preparan para el retorno a su país

Tras décadas en Pakistán, los refugiados afganos se preparan para el retorno a su país Imprimir

© ACNUR/UNHCR/Insiya Syed – Qudsia, de 40 años, conversa con Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiaos, acerca de su próximo retorno a Afganistán con su marido y sus cuatro hijos, tras haber vivido durante 35 años en el exilio en Pakistán.
© ACNUR/UNHCR/Insiya Syed – Qudsia, de 40 años, conversa con Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiaos, acerca de su próximo retorno a Afganistán con su marido y sus cuatro hijos, tras haber vivido durante 35 años en el exilio en Pakistán.

Pakistán pretende repatriar a Afganistán a una parte de los 1,6 millones de refugiados afganos que viven en el país. ACNUR ha reservado fondos para el retorno de 60.000 personas.

PESHAWAR, Pakistán, 23 de junio de 2016 (ACNUR/UNHCR) – Las familias están sentadas en silencio. Los niños pequeños se pasean entre las sillas. Estas personas van a regresar a Afganistán, algunas de ellas después de haber vivido durante varias décadas en Pakistán. Regresan para quedarse de manera definitiva.

Son refugiados afganos y la escena tiene lugar en el Centro de Repatriación Voluntaria de Peshawar que gestiona ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados.

Payenda Bibi Shahnaz va en silla de ruedas, al igual que su marido, Shamamud. Ambos encontraron refugio en Pakistán hace 33 años y ahora regresarán a Afganistán con sus dos hijos, quienes cuidan de ellos.

ACNUR también les ayudará una vez retornen a su país.

"Aquí no puedo permitirme el tratamiento para mi enfermedad”, declaró. “No nos queda otra opción".

Payenda y Shamamud se reunieron con Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, durante su visita al centro, que les deseó buena suerte. Además, ACNUR entrega una ayuda de 200 dólares a los refugiados que retornen para que puedan cubrir los gastos iniciales de viaje y vivienda.

El gobierno pakistaní ha puesto en marcha una política concertada de repatriación para muchos del casi millón de refugiados que viven en la región de Peshawar. ACNUR también ha dispuesto fondos para apoyar la repatriación de 60.000 refugiados.

Sin embargo, en lo que va de año apenas 6.000 personas han cruzado la frontera de manera permanente.

Para muchos, el momento de entregar su tarjeta de registro de refugiado está cargado de emociones. Los niños a menudo rompen a llorar porque dicen que no volverán a ver a sus amigos.

Lo que empuja a la mayoría a volver es la presión económica.

Qudsia tiene 40 años y es madre de cuatro hijos. Llegó a Pakistán siendo una niña y ahora, ella y su marido han decidido regresar.

"Decidimos regresar porque aquí todo es muy caro. Tenemos muchos problemas. Mi marido es diabético y aquí no encuentra trabajo".

Pero son muchos más los que deciden quedarse. Durante una ‘shura’ (una reunión de la comunidad), explicaron a Filippo Grandi que se quedarán en Pakistán debido a las oportunidades educativas y económicas que les ofrece Pakistán. También señalaron que temían la violencia en su país de origen. De las 34 provincias de Afganistán, 31 han sido escenario de violencia en los últimos meses.

Otro miedo tiene que ver con sus tarjetas de registro de refugiados en Pakistán, que caducan el 30 de junio. Sin ellas, los refugiados pueden ser arrestados, o incluso deportados. Filippo Grandi declaró que había instado al gobierno de Pakistán a que prorrogase la validez de estas tarjetas. El Consejo de ministros de Pakistán será el encargado de tomar la decisión.

Grandi les contó que comprendía sus miedos y preocupaciones sobre lo limitado de los 200 dólares para cubrir los gastos de reubicación en un país con un futuro incierto.

Grandi declaró: "He escuchado a los representantes de la shura. Incrementaremos el paquete de apoyo a la repatriación muy pronto. Trabajaremos para crear mejores condiciones para los refugiados retornados. He discutido sobre este tema con los líderes del gobierno afgano".

El Alto Comisionado también habló de su reunión con el presidente afgano Ashraf Ghani. El presidente le confirmó haber pedido un inventario sobre el terreno estatal disponible. El objetivo sería poner en marcha un programa de reubicación para los refugiados similar al programa piloto en Herat destinado a desplazados internos.

Al igual que a las personas desplazados internas en Herat, se trataría de conceder a los refugiados terrenos para que puedan levantar sus casas. También se ofrecerá acceso a agua y electricidad.

Filippo Grandi también abordó el miedo que los refugiados tienen a convertirse en chivos expiatorios tras ataques o incidentes violentos en la frontera entre Pakistán y Afganistán.

"He escuchado vuestro mensaje: los refugiados no son terroristas. Estoy completamente de acuerdo".

Grandi declaró haber hecho hincapié ante los líderes del gobierno pakistaní en que no se debe acusar ni penalizar a toda la población refugiada por tales acciones.


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