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Noticias Notas de Prensa Grandi preocupado por las noticias de los cierres de fronteras en los Balcanes

Grandi preocupado por las noticias de los cierres de fronteras en los Balcanes Imprimir

© ACNUR/UNHCR/A. Zavallis. Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, visita Lesbos durante su primera visita oficial a Grecia.
© ACNUR/UNHCR/A. Zavallis. Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, visita Lesbos durante su primera visita oficial a Grecia.
LESBOS, Grecia, 24 de febrero de 2016 (ACNUR/UNHCR) – Europa está dando pasos atrás y adentrándose en una mayor crisis de refugiados al aumentar las restricciones fronterizas para cientos de miles de personas que han huido de la guerra y los conflictos en Siria, Afganistán, Irak y otros países.

Este fue el mensaje transmitido por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, durante su primera vista oficial a la isla de Lesbos el martes 23 de febrero.

Estoy muy preocupado por las noticias que estamos recibiendo sobre los cada vez más numerosos cierres de las fronteras europeas a lo largo de la ruta de los Balcanes”, declaró Grandi. “Porque esto creará más caos y confusión, además de generar más presión sobre Grecia, que ya ha asumido una gran responsabilidad en la gestión de estas personas".

Nos preocupa que estos cierres estén teniendo lugar sin que al mismo tiempo se abran alternativas a través de la reubicación y el reasentamiento.”

Grandi, que el pasado 1 de enero año tomo posesión como nuevo Alto Comisionado de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), visitó el puerto y los centro de registro de refugiados e inmigrantes en un día en el que al menos 1.800 personas realizaron el peligroso cruce por mar en botes hinchables desde Turquía.

Grandi declaró sentirse impresionado por la dedicación y la eficacia de las guardia costera griega en los rescate de refugiados. Igualmente, dijo que estaba satisfecho por los progresos la gestión y tramitación de los flujos de refugiados e inmigrantes que llegan a Lesbos.

Pero quiso destacar la necesidad de promover aún más la opción de la reubicación. Grandi señaló que, si bien se había establecido un sistema de distribución, los países de la UE están ofreciendo muy pocas plazas – 1.200 – y muy pocos refugiados están aceptando formar parte de esta iniciativa. El programa de reubicación reduciría significativamente el número de personas que se desplazan hacia Austria, Alemania y Suecia, y aliviaría la presión en Grecia.

El año pasado más de 500.000 refugiados pisaron el territorio europeo por primera vez en Lesbos. Y en lo que llevamos de año, más de 50.000 personas han llegado a esta isla. Grandi señaló que “Europa no ha mostrado mucha solidaridad, pero aquí podemos ver la mejor cara de Europa”, con los grandes esfuerzos realizados por la comunidad local, las autoridades locales, los voluntarios y las ONGs socias.

El Alto Comisionado también denunció lo que él denominó “la tendencia de clasificar en base a su nacionalidad a las personas que se desplazan a lo largo de la ruta. Así, ciertas personas son aceptadas y pueden continuar”, como los sirios e iraquíes, mientras que a otras personas se les bloquea el paso, como les ocurre a los afganos, somalíes y palestinos.

Grandi tuvo tiempo también para detallar los objetivos que se pretenden alcanzar con la conferencia que organizará ACNUR el 30 de marzo para promover vías legales para los refugiados sirios y reducir así su necesidad de recurrir a redes criminales de tráfico de personas y regularizar el flujo. Declaró que tanto Europa como el resto del mundo deben comprometerse a acoger a muchos más sirios para aliviar la presión que existe ahora en los principales países de acogida de refugiados: Turquía, Líbano y Jordania.

Pero no les vamos a decir que acojan a unos pocos centenares o unos pocos miles como está ocurriendo ahora. Vamos a decirles que acojan a cientos de miles. De hecho, nuestra esperanza sería el 10% de toda la población refugiada siria, lo que es casi medio millón de personas.”

Grandi escuchó los relatos de muchos refugiados que se encontraban en el puerto y en el centro de recepción. Hallal contó que tuvo que huir de su casa bombardeada en Hamaa hace un año y medio, y pasó 18 meses trabajando, con su mujer y su hijo de 11 años, recogiendo algodón para poder ahorrar los 4.000 dólares y pagar el peligroso viaje por mar hacia Lesbos.

El objetivo de Hallal es brindar seguridad y educación para sus siete niños, incluso con el coste de tener que abandonar su país.

Este es su destino”, dijo. “Espero que, si Dios quiere, la guerra acabe en Siria y que podamos regresar. Mi país es bueno, mi país es precioso para mí. Pero temía por mis hijos y tuve que abandonar mi país".

© ACNUR/UNHCR/A.Zavallis. El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, visita el cementerio Agios Panteleimonas en Mitilene para presentar sus respetos a los refugiados e inmigrantes que han perdido la vida tratando de cruzar el mar Egeo desde la costa de Turquía hasta Grecia.
© ACNUR/UNHCR/A.Zavallis. El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, visita el cementerio Agios Panteleimonas en Mitilene para presentar sus respetos a los refugiados e inmigrantes que han perdido la vida tratando de cruzar el mar Egeo desde la costa de Turquía hasta Grecia.

Ya entrada la tarde, el Alto Comisionado rindió homenaje a los refugiados que nunca lograron salir de Lesbos. Grandi subió hasta lo alto del cementerio de St. Pantelaimonas donde más de 150 personas están enterradas.

La mayoría murieron ahogados, muchos de ellos eran niños, y sus cortas vidas han quedado marcadas con peluches y unas simples palabras: “pequeño desconocido”. Una hora silenciosa de una esquina silenciosa da testimonio de la tragedia que supone el exilio.

Por Don Murray, Lesbos, Grecia


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