Política de cookies

Le informamos que utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerle un mejor servicio, de acuerdo con sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede consultar nuestra Política de Cookies aquí.

ACEPTAR
Americas Europe Asia and the Pacific Middle East and North Africa Africa Mapa del mundo

Búsqueda de noticias

Noticias Notas de Prensa Save the Children y ACNUR piden mayor protección para los menores refugiados que llegan a Europa

Save the Children y ACNUR piden mayor protección para los menores refugiados que llegan a Europa Imprimir

MADRID, España, 20 de noviembre de 2015 (ACNUR / Save de Children) - En el contexto de la actual crisis de refugiados han llegado más de 835.000 personas a las costas europeas en lo que va de año y al menos 3.500 han muerto en el mar. Los países europeos deben adoptar medidas concretas para asegurar la protección de todas las personas y en particular de aquellos más vulnerables como los niños y niñas, que suponen más de un 20% de las llegadas.

"La imagen de Aylan, el niño refugiado sirio fallecido en el Mediterráneo que conmocionó al mundo entero, no es desgraciadamente la única que pone rostro al drama de los niños refugiados. Proteger a la infancia no es una opción para Europa, todos los esfuerzos y medidas adoptadas para evitar más tragedias y más injusticias son fundamentales" añadió Francesca Friz-Prguda, Representante de ACNUR en España.

En este flujo del que está siendo testigo el viejo continente, son protagonistas destacados los niños y niñas que, solos o acompañados, están llegando a las costas europeas huyendo de la violencia, del conflicto o la persecución, embarcándose en viajes extremadamente peligrosos y en muchos casos letales para ellos también.

La mayoría de los menores no acompañados que llegan a Grecia e Italia en estos flujos, son varones entre 14 y 17 años y proceden de Siria, Afganistán y Eritrea, aunque el porcentaje de niñas se está incrementando.

Estos menores no acompañados se exponen a mayores riesgos de sufrir abusos y explotación debido a la situación de desprotección en la que se encuentran, por no contar con el cuidado de sus familias. ACNUR y Save the Children han recibido informes sobre violencia y abusos sexuales especialmente en centros de acogida atestados, o en otros muchos lugares donde los refugiados e inmigrantes se congregan, como parques, estaciones de tren o carreteras.

Los equipos de ACNUR trabajan en los principales países afectados por la llegada y el tránsito de refugiados por la denominada ruta de los Balcanes, están reforzando las tareas de identificación y derivación de casos vulnerables, con especial atención en los menores no acompañados, en la reunificación familiar y en la prevención de separación de familias.

Save the Children está trabajando en la crisis de refugiados tanto en países de origen, como Siria, como en los de tránsito y destino, incluyendo Turquía, Egipto, Grecia y Serbia, y en países de destino como Italia, Suecia y Alemania para asegurar que los niños sean adecuadamente informados de sus derechos y que tengan el cuidado y apoyo que necesitan.

Los Estados europeos deben redoblar sus esfuerzos para garantizar una asistencia adecuada a los menores e incrementar la capacidad de acogida en centros adaptados a sus necesidades”, señala Andrés Conde, director general de Save the Children.

Ante esta realidad ACNUR y Save the Children hacen un llamamiento a los Estados europeos para que pongan el foco en las especiales necesidades de los niños y niñas que viajan solos a Europa buscando protección, cuyo número se incrementa cada día.


Situación en Melilla

Durante 2015 cerca de 8.000 refugiados han llegado a España a través de Melilla huyendo del conflicto en Siria; de ellos, más de 3.000 son niños y niñas que en muchos casos llevan meses o años en ruta. Se trata mayoritariamente de familias que han elegido un trayecto más largo, pero que consideran más seguro, para alcanzar a Europa, atravesando diversos países. Save the Children ha comprobado que antes de llegar a España, muchas de estas familias se ven forzadas a separarse en la frontera, dando lugar a situaciones de grave desprotección para los más pequeños.

Por otro lado, el Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes –CETI- de Melilla, con capacidad para 480 personas, aloja actualmente a unas 1600, de las cuales 600 son menores. Durante su permanencia en este centro no siempre pueden asistir a la escuela y duermen en módulos que no permiten la unidad y la intimidad familiar. Estas familias aguardan con inquietud su traslado a la península para que sus hijos puedan empezar lo antes posible una nueva vida que les permita volver a ser niños y recuperar la sensación de normalidad y seguridad que un día les fue arrebatada. La acogida de los refugiados y especialmente la de estos niños, supone un reto y una obligación insoslayable para España.


Peticiones de Save the Children y ACNUR a los líderes europeos ante la crisis de refugiados:

i. Reforzar las operaciones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo: salvar vidas sigue siendo la prioridad.

ii. Establecer, reforzar y adecuar los sistemas de acogida e integración necesarios para garantizar la protección de los niños y niñas, el respeto de los derechos humanos y la dignidad de las personas.

iii. Incrementar las oportunidades para que los refugiados puedan acceder a vías legales de entrada en la UE, incluyendo programas de reasentamiento y de admisión humanitaria, reunificación familiar flexible o la concesión de visados para estudiantes.

iv. Establecer con urgencia la infraestructura y los mecanismos apropiados para la recepción, asistencia, registro e identificación de las personas que llegan a Grecia e Italia, para garantizar el funcionamiento del programa de reubicación y evitar los movimientos secundarios hacia otros países y los riesgos que estos implican, en particular para los niños y niñas.

En el Día Internacional del Niño, ACNUR y Save the Children recuerdan que salvar y proteger a los niños refugiados que buscan protección en Europa es una obligación legal de los Estados y un imperativo moral de nuestra sociedad.


Comparte esta página con: