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Noticias Notas de Prensa ACNUR entrega el Premio Nansen 2015 a una profesora afgana refugiada

ACNUR entrega el Premio Nansen 2015 a una profesora afgana refugiada Imprimir

 ©ACNUR/UNHCR / M.Henley. Aqeela Asifi ha dedicado más de 20 años de su vida en el exilio a dar educación a las niñas refugiadas en Pakistán.
©ACNUR/UNHCR / M.Henley. Aqeela Asifi ha dedicado más de 20 años de su vida en el exilio a dar educación a las niñas refugiadas en Pakistán.
GINEBRA, Suiza, 5 de octubre de 2015 (ACNUR/UNHCR) - El valiente trabajo de una profesora afgana refugiada fue el protagonista la noche del lunes cuando Aqeela Asifi recibió de manos de António Guterres, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, el Premio Nansen para los Refugiados 2015.

La vida de Aqeela Asifi es una extraordinaria historia de valor y determinación. Contra viento y marea, durante más de 20 años en el exilio esta profesora, hizo suya la misión de brindar una educación a las niñas refugiadas de una pequeña comunidad en Pakistán.

Asifi ha sido reconocida por su valiente e incansable dedicación a la educación de las niñas refugiadas afganas en la aldea de refugiados de Kot Chandana en Mianwali, Pakistán, al mismo tiempo que ella debía hacer frente a los desafíos que plantea una vida en el exilio. A pesar de los escasos recursos y de los importantes desafíos culturales, Asifi ha guiado a mil niñas refugiadas durante su educación primaria.

Al recibir el premio, Asifi habló sobre el objetivo de su vida: “Cuando al principio puse en marcha mi escuela, no era muy optimista. Este éxito ha superado mis expectativas. Dejemos que la paloma de la paz sea nuestra mensajera, abandonemos la cultura de la guerra y las armas y promovamos la cultura de la pluma y la educación. Esta es la única manera, mis queridos hermanos y hermanas, en que podemos traer paz y prosperidad a nuestro país”.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, rindió homenaje a sus esfuerzos: “El papel que un profesor juega en la vida de un niño puede ser transformador. En el caso de Aqeela Asifi, ha supuesto un cambio muy profundo. Ella le ha dado a cientos de jóvenes niñas la oportunidad de soñar con un futuro mejor”.

Asifi huyó de Kabul junto a su familia en 1992, encontrando seguridad en la remota aldea de refugiados de Kot Chandana. Asifi quedó consternada por la falta de educación para las niñas. Antes de su llegada, las estrictas tradiciones culturales obligaban a la mayoría de las niñas a quedarse en el hogar, pero ella estaba decidida a dar a esas niñas la oportunidad de aprender.

De manera paulatina pero firme, Aqeela Asifi convenció a la comunidad y comenzó a educar a unas pocas alumnas en una improvisada escuela en una tienda de campaña. Ella copiaba a mano en hojas de papel los ejercicios para sus estudiantes. Hoy en día la tienda de campaña que funcionaba como escuela es un recuerdo lejano y más de mil niños y niñas asisten regularmente a las escuelas permanentes en la aldea gracias a su ejemplo pionero.

Afganistán representa la mayor y más antigua crisis de refugiados en el mundo. Más de 2,6 millones de afganos viven actualmente en el exilio, de los cuales más de la mitad son niños. El acceso a la educación es crucial para que prospere la repatriación, el reasentamiento o la integración local de los refugiados. Sin embargo, se estima que, en todo el mundo, sólo uno de cada dos niños refugiados tiene la posibilidad de asistir a la escuela primaria y sólo uno de cada cuatro asiste a la escuela secundaria. En el caso de los refugiados afganos que viven en Pakistán, las cifras son aún más bajas, con cerca del 80 por ciento de los niños que actualmente se encuentran sin escolarizar.

Durante 61 años, el Premio Nansen para los Refugiados ha reconocido a aquellos que han demostrado una dedicación sobresaliente a la causa de los refugiados. Entre los galardonados se cuentan, no sólo Eleanor Roosevelt, Graça Machel y Luciano Pavarotti, sino también un destacado número de héroes desconocidos, como Aqeela Asifi, que se han dedicado a luchar contra las injusticias que sufren las personas que se ven forzadas a desplazarse a la fuerza.

Como firme defensor de la educación de los niños refugiados, Ger Duany, Embajador Regional de Buena Voluntad del ACNUR, habló a partir de su propia experiencia sobre la importancia de la educación en la vida de un niño refugiado.

La humanidad se está uniendo para finalmente reconocer que asistir a los refugiados no es una opción. Es una responsabilidad colectiva. El heroísmo de Aqeela Asifi refleja el mismo sentido de responsabilidad”, señaló Duany.

El día de mi graduación me di cuenta de que había mucho más en mí de lo que yo nunca había visto. En ese momento comencé a tener esperanzas para el futuro. Este es el regalo que Aqeela Asifi le ha dado a sus alumnas”, añadió.

La ceremonia de la entrega del Premio en el Edificio de Fuerzas Motrices en Ginebra, contó con las actuaciones de Angélique Kidjo, Embajadora de Buena Voluntad de UNICEF y dos veces ganadora de un Grammy, y Barbara Hendricks, Embajadora de Buena Voluntad Honoraria y Vitalicia de ACNUR.

Hendricks alabó a la ganadora del Premio Nansen y señaló: “Usted nos ha inspirado a todos… Sus niñas le mostrarán al mundo que lo que usted está haciendo es precisamente lo correcto”.

Reflexionando acerca de la resiliencia de los jóvenes refugiado, Hendricks señaló: “Este año estoy especialmente orgullosa de estar aquí porque sé desde la experiencia personal que la educación es una llave importante para abrir las puertas a una vida mejor para todos los niños, y especialmente para los refugiados, y para las niñas refugiadas en particular”.

Kidjo reconoció la importancia de la educación de los niños refugiados: “Todos moldeamos nuestros conocimientos y experiencias de acuerdo con nuestras fortalezas e intereses”.

El artista visual suizo Cedric Cassimo ilustró la historia de Asifi en una serie de imágenes dibujadas con arena.

El Premio Nansen para los Refugiados recibe su nombre de Fridtjof Nansen, famoso explorador polar diplomático, científico y humanitario noruego, ganador del Premio Nobel de la Paz, quien fue el primer Alto Comisionado para los Refugiados de la Sociedad de Naciones. Nansen fue un incansable y valioso defensor de los refugiados, cuando aún ACNUR no existía.

• Para conocer más sobre el premio Nansen y la historia de Aqeela Asifi, visite premionansen.org



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