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Noticias Notas de Prensa Siria: se agrava la situación de los refugiados mientras el conflicto entra en su 5º año

Siria: se agrava la situación de los refugiados mientras el conflicto entra en su 5º año Imprimir

© ACNUR/S. Baldwin. Decenas de refugiados sirios, entre ellos muchos niños, cargan con sus pertenencias hacia la frontera iraquí en un paso cercano a la ciudad de Sahela, a las afueras de Dahouk, en el Kurdistán iraquí (agosto de 2013).
© ACNUR/S. Baldwin. Decenas de refugiados sirios, entre ellos muchos niños, cargan con sus pertenencias hacia la frontera iraquí en un paso cercano a la ciudad de Sahela, a las afueras de Dahouk, en el Kurdistán iraquí (agosto de 2013).
GINEBRA, 12 de marzo de 2015 (ACNUR/UNHCR) – Mientras el conflicto de Siria entra en su quinto año, millones de refugiados en los países vecinos y de personas desplazadas dentro del país ven su situación deteriorándose de manera alarmante y se enfrentan a un futuro aún más sombrío, sin nueva ayuda internacional, advirtió hoy ACNUR.

Sin perspectivas de solución política del conflicto, la mayoría de los 3,9 millones de refugiados sirios en Turquía, Líbano, Jordania, Irak y Egipto no tienen esperanzas de volver a casa en un futuro próximo y tienen escasas oportunidades de reiniciar sus vidas en el exilio. Más de la mitad de los refugiados sirios en el Líbano viven en alojamientos precarios e inseguros -con un aumento respecto al año pasado, cuando representaban un tercio del total- y mantenerlos a salvo y protegidos del frío constituye un constante desafío. Asimismo, una encuesta realizada a 40.000 familias sirias en las zonas urbanas de Jordania reveló que dos tercios de los refugiados vivían por debajo del umbral de pobreza absoluta.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, reiteró que es necesario hacer mucho, mucho más, para sacar a los sirios de esta pesadilla de sufrimiento. “Después de años en el exilio, los refugiados ya agotaron todos sus ahorros y cada vez más se ven obligados a recurrir a la mendicidad, el sexo por supervivencia y el trabajo infantil. Familias de clase media con hijos sobreviven a duras penas en las calles: un padre de familia dijo que vivir como refugiado era como estar atrapado en arenas movedizas -cada vez que te mueves, te hundes aún más”, dijo António Guterres.

Esta es la peor crisis humanitaria de nuestra era y debería estar provocando un clamor mundial pidiendo apoyo. En cambio, la ayuda es cada vez más escasa. Con los llamamientos humanitarios que sistemáticamente son financiados sólo en parte, simplemente no hay suficiente ayuda para responder a estas necesidades colosales, ni hay suficiente ayuda para el desarrollo en los países de acogida, tambaleantes bajo la presión de tantos refugiados”, agregó Guterres. El Alto Comisionado subrayó que debido a la llegada masiva de refugiados sirios durante los últimos cuatro años, Turquía se ha convertido en el mayor país de acogida de refugiados en todo el mundo y ha gastado más de 6.000 millones de dólares en asistencia directa a los refugiados.

Sin embargo, a raíz de las crecientes preocupaciones en materia de seguridad y de un insuficiente apoyo internacional, varios de los Estados vecinos de Siria han tomado medidas a lo largo de los últimos meses para detener el flujo de refugiados, entre las que se encuentran desde nuevos reglamentos para la gestión de las fronteras hasta requisitos más estrictos y complejos para ampliar su estancia en el país.

Cada vez son más los sirios que están perdiendo la esperanza. Miles de ellos han tratado de llegar a Europa, a menudo tomando mortíferas rutas terrestres o marítimas, después de pagar todos sus ahorros a traficantes de personas. Muchos no lo han logrado. Los que pudieron llegar, se enfrentan a una hostilidad creciente, ya que los refugiados son erróneamente asociados a problemas de seguridad, en un clima de creciente pánico.

“Los refugiados se están convirtiendo en chivos expiatorios para toda una serie de problemas, desde terrorismo a las dificultades económicas, y son percibidos como una amenaza al estilo de vida de sus comunidades de acogida. Pero tenemos que recordar que la verdadera amenaza no es la proviene de los refugiados, sino la que está dirigida contra ellos”, señaló Guterres.

Dentro de Siria, la situación se está deteriorando rápidamente. Más de 12 millones de personas están en necesidad de ayuda para mantenerse con vida. Casi 8 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares y viven hacinadas en habitaciones compartidas con otras familias o acampando en edificios abandonados. Aproximadamente 4,8 millones de sirios en el interior del país se encuentran en lugares de difícil acceso, incluyendo a 212.000 personas atrapadas en zonas sitiadas.

Millones de niños padecen traumas y están aquejados de un estado de salud precario. Una cuarta parte de las escuelas de Siria has resultado dañadas, destruidas o se están usando como refugio. Más de la mitad de los hospitales de Siria fueron destruidos.

Más de 2,4 millones de niños en Siria no asisten a la escuela. Entre los refugiados, casi la mitad de los niños que viven en el exilio no están recibiendo una educación. En el Líbano, el número de niños refugiados en edad escolar supera el número de plazas disponibles en las escuelas públicas del país, y sólo el 20 por ciento de los niños sirios están inscritos en la escuela. Datos similares se pueden observar entre los refugiados que viven fuera de los campamentos en Turquía y Jordania.

“Ahora mismo apenas tenemos una pequeña oportunidad de intervenir, en un momento en que esta generación potencialmente perdida se asoma a su futuro. Abandonar a los refugiados y dejar que caigan en la desesperación sólo los expone a un sufrimiento aún mayor, a la explotación y a peligrosos abusos”, advirtió Guterres.

Hoy en día hay más sirios bajo el amparo de ACNUR que cualquier otra nacionalidad en el planeta. Sin embargo, a finales del año pasado, apenas se había recaudado el 54 por ciento de los fondos necesarios para ayudar a los refugiados que se encuentran fuera de Siria. En el interior de Siria, las organizaciones humanitarias recibieron aún menos fondos.

En diciembre, la ONU lanzó el mayor llamamiento de ayuda de todos los tiempos, por un monto de 8.400 millones dólares. Si esta petición fuera financiada en su totalidad, permitiría cubrir las necesidades básicas de los refugiados, además de ayudar a las comunidades de acogida a reforzar sus infraestructuras y servicios. ACNUR espera que se realicen importantes compromisos en la conferencia de donantes que tendrá lugar en Kuwait el próximo 31 de marzo.

“Dejar a los países de acogida aún más solos en la gestión de esta situación podría resultar en una grave desestabilización regional, aumentando la probabilidad de nuevas preocupaciones en materia de seguridad en otras partes del mundo”, añadió António Guterres.

Para más información, hay material multimedia con videos, fotos y noticias disponible en la página: http://www.unhcr.org/syriayear5

DONACIONES para la emergencia en Siria: web eacnur.org o 902 218 218 o mandando un SMS* con la palabra ACNUR al 28014.


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