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Noticias Notas de Prensa Los refugiados en Sudán del Sur responden con cautela al traslado a un nuevo campo

Los refugiados en Sudán del Sur responden con cautela al traslado a un nuevo campo Imprimir

© ACNUR/T.Irwin. En el recién abierto campo de refugiados de Ajoung Thok, en Sudán del Sur, Hassam Neel Salom le cuenta a un miembro del Consejo Danés para los Refugiados, que traerá a su familia cuando termine de construirse su casa.
© ACNUR/T.Irwin. En el recién abierto campo de refugiados de Ajoung Thok, en Sudán del Sur, Hassam Neel Salom le cuenta a un miembro del Consejo Danés para los Refugiados, que traerá a su familia cuando termine de construirse su casa.
YIDA, Sudán del Sur, 17 de abril (ACNUR/UNHCR) - Durante las últimas tres semanas, Hassam Neel Salom ha formado parte del pequeño pero creciente número de refugiados que se ha trasladado desde Yida, un asentamiento congestionado e inseguro, cercano a una zona disputada en la frontera entre Sudán y Sudán del Sur, hacia un nuevo campo.

Salom llegó por primera vez a Ajoung Thok como parte de un programa de empleo de ACNUR y, junto con otros refugiados y miembros de las comunidades vecinas, ayudó a construir un campo de refugiados en un área arbolada lejos de la zona militarizada, que alojará temporalmente a 20.000 personas.

“Trabajando en el campo pude ver el potencial que tenía” dijo. “Hay más espacio y servicios aquí y me siento más seguro”. Una vez construido su rudimentario hogar con los materiales ofrecidos por ACNUR, Salom tiene previsto llevar allí a su familia.

Muchas otras familias que viven en el asentamiento de Yida han expresado su rechazo a trasladarse. Yida se levantó en 2011 por los refugiados que huyeron del conflicto en el estado de Kordofan del Sur, en Sudán.

A medida que las cifras de llegadas aumentaban dramáticamente, ACNUR, otras agencias de la ONU hermanas y las ONG montaron operaciones de respuesta de emergencia al tiempo que animaban a los refugiados a trasladarse a zonas más seguras. Hoy, la población de Yida es de más de 70.000 personas. El gobierno de Sudán del Sur ha dejado claro que este asentamiento no es una opción a largo plazo y que los residentes de Yida tendrán que trasladarse al nuevo campo eventualmente.

Marian Selam y sus tres hijos caminaron durante cuatro días para escapar del conflicto que había alcanzado su aldea en las Montañas Nuba, en Sudán. Un día después de que un ataque aéreo acabara con la vida de su vecina y su hijo, Marian se despidió de su marido, que no podía viajar debido a una herida que tenía a causa de un ataque previo, y partió con sus hijos hacia Sudán del Sur. Había oído en la comunidad que había un lugar donde la gente de su región se había asentado.

En el centro de registro de ACNUR en Yida, se le dice a Marian que en Ajoung Thok hay disponible asistencia como raciones de comida o materiales de ayuda humanitaria para la construcción de refugios, pero ella insiste en quedarse en Yida. “Si oigo de mi gente que el nuevo campo es seguro, que hay protección, entonces iría” le dijo a un trabajador de ACNUR.

Como muchos de los refugiados que llegan, Marian ha expresado su esperanza de que sus hijos puedan ir a la escuela. ACNUR no ofrece educación primaria en Yida por problemas de seguridad. En noviembre de 2011, dos bombas lanzadas por un avión cayeron en el asentamiento de Yida, una de ellas cerca de la escuela. Por suerte no hubo bajas en el campo. En marzo, una disputa en el campo derivó en un tiroteo que acabó con la vida de un policía. Los residentes de Ajoung Thok recibirán tarjetas de registro como refugiados y tendrán acceso a escuelas y servicios médicos, así como a pequeñas parcelas de tierra en las que construir un refugio y cultivar algunas verduras.

Boutros Magub inicialmente también rechazó irse al nuevo campo, solicitando al ACNUR el registro de su mujer y sus cuatro hijos en el centro de Yida. Nueve días después pidió el traslado al campo de Ajoung Thok. “Yida estaba lleno de gente” dijo. “Escuché que en el nuevo campo tendríamos más espacio, que mis hijos podrían ir a la escuela y que recibiríamos raciones de comida”.

“El traslado a Ajoung Thok ha comenzado” afirma Cosmos Chanda, Representante de ACNUR en Sudán del Sur. “A medida que llega más gente y que el campo continua creciendo y desarrollándose, estamos seguros de que cada vez más refugiados verán los beneficios de vivir en un lugar donde se puede ofrecer mejor asistencia y protección”.

Por Tim Irwin en Yida, Sudán del Sur


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