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Un largo viaje Imprimir

 © ACNUR/Andrew McConnell. Dara, 29, y Naleen, 24, descansando con sus hijos en un parque de Belgrado, Serbia.
© ACNUR/Andrew McConnell. Dara, 29, y Naleen, 24, descansando con sus hijos en un parque de Belgrado, Serbia.
Después de que varias explosiones sacudieran su casa en Siria, una joven familia decidió emprender el peligroso viaje en busca de asilo en el norte de Europa.

GRECIA, 28 de diciembre de 2015 (ACNUR/UNHCR) - Cuando el motor fueraborda de la pequeña zodiac comenzó a calarse y las olas golpeaban por estribor empujando el bote hacia Turquía, Dara Mohammed empezó a arrepentirse de haber embarcado a su familia en aquella travesía.

La pequeña embarcación, abarrotada con 40 personas, luchaba contra un mar furioso en su trayecto hacia Europa.

Este sirio de 29 años había pagado 2.500 dólares a un traficante que encontró en Izmir por transportar a los cuatro miembros de su familia hacia, según esperaba, un lugar seguro. El traficante les aseguró que todo saldría bien.

Sin embargo, la noche convirtió las azuladas aguas del Egeo en un mar negro.

Dara apretó contra su pecho a su hija de dos años, Lamar, y atrajo hacia él a su esposa, Naleen, que sujetaba a su bebé.

La pequeña Lamar leía en silencio el miedo en la mirada de su madre mientras la pequeña zodiac luchaba por llegar a la isla griega de Lesbos. La pequeña de dos años ya había visto antes aquel miedo cuando las explosiones sacudían su hogar en Siria. Lo volvió a ver poco después cuando huyeron para salvar sus vidas y, desde entonces, lo ha vuelto a ver otras muchas veces.

Por fortuna, las oraciones de los pasajeros obtuvieron respuesta cuando el pequeño bote alcanzó la costa. A continuación llegaron las lágrimas de alegría, las fotografías y las llamadas de teléfono para hacer saber a sus familiares que lo habían conseguido.

Fue en la playa de la pequeña aldea pesquera de Skala Sikaminias, bajo la luz de la iglesia Virgen de la Sirena, donde conocimos a la familia de Dara y Naleen. Al igual que otros muchos, no tenían nada más que sus móviles, algo de dinero, unas bolsas para sus hijos y algo de ropa a sus espaldas.

«Nos veíamos entre las víctimas hasta que logramos llegar aquí», nos contó Naleen, de 23 años, derramando las lágrimas de una madre que se ha visto forzada a arriesgar la vida de sus hijos. «Estábamos tan asustados. El miedo era indescriptible. Si hubiésemos caído al agua, nadie nos habría rescatado

La tenue luz del amanecer en la isla griega se reflejó en el armazón de la lancha de goma en la que vinieron. La habían rajado cerca de la costa para asegurarse de que, como sus pasajeros, no pudiera regresar.

© ACNUR/Andrew McConnell. Naleen sujeta en brazos a su hijo de dos meses, Pulat, durante el viaje en ferri de Lesbos a Atenas.
© ACNUR/Andrew McConnell. Naleen sujeta en brazos a su hijo de dos meses, Pulat, durante el viaje en ferri de Lesbos a Atenas.
«Nuestra vida estaba destrozada. Hemos visto ante nuestros ojos verdaderas matanzas. No nos atrevemos a regresar», dijo Naleen acurrucada bajo un árbol.

Dara y Naleen están entre las miles de personas que han huido de Kobane, el pueblo kurdo en la frontera de Siria con Turquía que fue invadido por militantes.

«Cuando recibí las fotos de mi casa reducida a ruinas, me desmoroné y empecé a llorar. No podía parar», continuaba mientras nos enseñaba las fotos de su teléfono.

Los ataques aéreos de la coalición contra los insurgentes armados que habían tomado la zona destruyeron su hogar.

«Vendí todo el oro que habíamos reunido para mi boda. Quería tener mi propia casa para que mis hijos tuvieran una vida estable, y ahora ya no queda nada

Bajo el sofocante calor de julio, la familia y su grupo esperaron un autobús que nunca llegó. Se vieron forzados a caminar la mayor parte del trayecto hasta la capital, Mitilene, a lo largo de unos 70 kilómetros de carreteras de montaña mientras cargaban en sus espaldas a sus niños y sus efectos personales.

Dara y Naleen eran tan solo una familia que decidió arriesgar su vida para alcanzar Europa a través del mar. Pero esto no fue más que el principio de un peligroso viaje en busca de asilo en Europa.

Ahora dejan que compartamos su viaje. Esta es su historia: https://www.youtube.com/watch?v=ItNWqzBTC0w (en inglés)


Por Dan Morgan, desde Grecia.


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